23 de abril de 2012

Sant Jordi

   
Es triste el analfabetismo, pero inconcebible —y sobre todo una vergüenza— que no lean los que saben hacerlo, los que tuvieron oportunidad de aprender.

18 de abril de 2012

Caminar


La angustia no se quita tan fácilmente, pero cierta ansiedad y muchos malos humores sí se atenúan saliendo a caminar, dando un paseo.

15 de abril de 2012

Estado de ánimo


Vuelvo a sentirme angustiado, atrapado en un callejón sin salida al que por momentos —no sé si para bien o para mal— puedo verlo como un sitio cómodo y acogedor.

9 de abril de 2012

Indolencia



   
Hay quienes viven sin reflexionar amparados en una supuesta pureza o neutralidad. Son personas que sólo buscan su comodidad, su seguridad, ahorrándose la molestia de conocer los problemas humanos; jamás se interesan en pensar, y menos, en enfrentar las cosas para mejorar. Son gente que prefiere vegetar y permanecer plácidamente en la ignorancia y la estupidez. 

28 de marzo de 2012

La crítica


La crítica no debe destruir, todo lo contrario. La labor del crítico debe ser la de transformar la opinión en conocimiento.

24 de marzo de 2012

Cuestión de fe

   
Me cuesta admitir la existencia de Dios, aunque a veces acepto sin discusión otras cosas más difíciles de creer.

13 de marzo de 2012

La enseñanza artística








Creo que el arte no se puede enseñar; que lo mejor que podemos hacer los que nos dedicamos a la formación artística, es motivar la voluntad de quienes quieren adentrarse en la aventura de la creación. Sin embargo, pienso que una buena estrategia de enseñanza debe pasar por tres etapas: 1) partir de un tema interesante; 2) generar un proceso original e intuitivo marcado por la sencillez, la sobriedad, la exigencia y el gozo del trabajo concentrado y en silencio, y, 3) sacar algunas conclusiones aceptando que nunca hay nada terminado, y que nunca existe una última palabra.

27 de febrero de 2012

Mateo Pittore VII


{Siempre se fracasa cuando se busca la perfección}

{El azar está siempre presente en el arte}

{Hay que saber reconocer que muchas veces no es el pintor el que pinta, sino que es la propia pintura la que lo hace por él}

{En todo arte hay que aprender a subordinar el pensamiento a la intuición}

{¿Es necesario justificar una pintura?}

{Todo arte debe de ser crítico, inquietar, hacer pensar, pero sobre todo, debe emocionar}

{Emoción, técnica, reflexión, y cierta dosis de locura, audacia e irresponsabilidad, son ingredientes necesarios para pintar}

{La arbitrariedad es —de alguna manera—  la esencia de todo acto creativo}

{Un pintor que no pinta no es pintor}

{Un artista se equivoca cuando cree que ya la hizo}

19 de febrero de 2012

Señales

   

Todo parece indicar que habrá que resignarse a convivir con la estupidez.

9 de febrero de 2012

Saber

   

Bien a bien, nadie sabe lo que sabe, y menos, lo que no sabe, lo que ignora.

30 de enero de 2012

Amor y odio

   
Odio a mi país por el amor que le tengo. Y es que mi opinión sobre lo que somos los mexicanos es muy dura porque quisiera que fuéramos mejores.

23 de enero de 2012

Razón de peso

   
Es posible que uno no quiera irse de este mundo por la simple y sencilla razón de que —seguramente— es el único que existe.

15 de enero de 2012

Criterios de calidad

  
 
La tendencia o el estilo por sí solos no son criterios suficientes para determinar la calidad de una obra. Un artista no es malo por el simple hecho de practicar determinada tendencia, sino porque lo que hace en particular  —sea abstraccionismo, realismo, o arte conceptual— carece de calidad. Sería absurdo criticar a Jorge Negrete o a Pedro Infante por la simple razón de que no nos guste la música ranchera.

9 de enero de 2012

Explicar o confundir


   

La palabra es la mejor herramienta para explicar la realidad, pero también para enmascararla.

1 de enero de 2012

No sé estarme quieto


   

Aunque siempre estoy ocupado en una u otra cosa, la verdad es que llevo ya demasiado tiempo sin nada concreto que hacer. Después de una vida muy agitada, empiezo a disfrutar, por una parte, de bastante paz, pero, por otra, me entristece mucho la falta de proyectos. No logro acostumbrarme a la falta de sueños, a tanta inmovilidad; ni a la crisis, ni a la austeridad. Y no es que quiera vivir en los excesos, o en el derroche, pero esta forzada pasividad, esta falta de ilusiones, me arrastra a la depresión. Ya lo dijo Emil Cioran, "el sentimiento más penoso de la existencia es el de sentirse inútil”. Sé que debería de empezar a hacerme a un lado, que ahora le toca a los jóvenes, pero yo quiero seguir haciendo cosas, no quizá como lo hacía hasta hace poco, con ese voluntarismo lastimoso, pero tampoco quiero detenerme. Siempre he sentido una gran impaciencia por hacer; llevo muy mal el ocio, la paso muy mal. Y además, me parece que resignarse al sedentarismo es una forma de anticipar la muerte.

23 de diciembre de 2011

Preocupación y desánimo

   
Si bien es cierto que no hay razones para alimentar la preocupación y el desánimo, debemos reconocer que una inmensa y compleja diversidad de peligros nos acechan.

15 de diciembre de 2011

La celebridad

    
  
La celebridad y la trascendencia son un puro accidente. Que cansancio ser alguien, cual es la necesidad de destacar. Lo mejor es vivir discretamente, lejos de la fama; a fin de cuentas, un día nos morimos, y eso fue todo.

6 de diciembre de 2011

Mejor, al pasito

    

Algunas personas van con tanta prisa que se les olvida vivir. Otras, tan despacio, que se vuelven viejas antes de empezar a hacerlo.

1 de diciembre de 2011

No entiendo por qué

    

No entiendo por qué tantos colegas se dedicaron a la pintura, y menos, si tanto le tiraban al éxito y la fama.

22 de noviembre de 2011

Perseguir un sueño

    

¿Será por no reparar demasiado en mis propias limitaciones que me he embarcado ingenuamente en muchas aventuras? Mi actitud siempre ha sido la de ir tras aquello que deseo o que considero tener derecho. Le tengo terror a la rutina, y cuando me aburro, rompo con la monotonía iniciando un nuevo proyecto. Siempre he perseguido mis sueños con desbordado entusiasmo, lo cual conlleva estar dispuesto a la preocupación, incluso, a modificar mis costumbres. Supone valentía, pero muchas veces —debo reconocerlo— una buena dosis de irresponsabilidad.